El mercado de camiones usados vive un fuerte repunte en Argentina durante los últimos meses. Transportistas independientes y pequeñas empresas del sector están optando cada vez más por unidades usadas en buen estado, frente a los altos precios y la escasa disponibilidad de camiones 0 km.
Según referentes del rubro, la decisión ya no pasa tanto por tener el último modelo, sino por contar con un vehículo confiable, fácil de mantener y con consumo eficiente. La rentabilidad ajustada del transporte obliga a mirar con lupa cada gasto, desde el combustible hasta los repuestos.
Otro factor clave es el tiempo de entrega. Mientras que algunas unidades nuevas pueden demorar meses en llegar, el camión usado permite salir a trabajar casi de inmediato. Esto resulta decisivo para quienes no pueden frenar la actividad.
En este contexto, crece también la demanda de servicios de revisión, mantenimiento y reacondicionamiento, así como de productos y accesorios que extienden la vida útil del vehículo. El mensaje es claro: hoy el negocio del transporte apuesta más a la eficiencia que a la novedad.


