El estado de los neumáticos es uno de los factores más subestimados a la hora de analizar el consumo de combustible en camiones que circulan por Argentina. Sin embargo, una presión incorrecta o un desgaste irregular puede generar un aumento notable en el gasto diario.
Neumáticos con baja presión incrementan la resistencia al rodamiento, obligando al motor a trabajar más y consumiendo más combustible. Por el contrario, una presión excesiva reduce el agarre y acelera el desgaste, afectando la seguridad y la estabilidad del vehículo.
También es clave realizar rotaciones periódicas y alineaciones correctas. Un desgaste desigual no solo acorta la vida útil del neumático, sino que impacta directamente en la eficiencia del camión, especialmente en trayectos largos.
Mantener los neumáticos en buen estado es una de las formas más simples y económicas de ahorrar combustible. Un control que lleva minutos puede marcar la diferencia al final del mes.


