En un contexto donde cada kilómetro cuenta, el mantenimiento preventivo se consolida como una de las mejores estrategias para reducir costos en el transporte de cargas en Argentina. Cada vez más transportistas entienden que anticiparse a los problemas es más barato que repararlos.
Controles regulares de frenos, suspensión, neumáticos y sistema eléctrico ayudan a detectar fallas antes de que se conviertan en averías graves. Además, una correcta lubricación y el recambio de filtros en tiempo y forma impactan directamente en el consumo de combustible y el rendimiento del motor.
Especialistas del sector coinciden en que muchas roturas importantes se originan por pequeños descuidos acumulados. Un camión detenido por una falla mecánica no solo genera gastos de reparación, sino también pérdidas por viajes cancelados o entregas demoradas.
El mantenimiento preventivo no es un lujo ni una moda: es una inversión necesaria para quienes buscan sostener la actividad en un escenario económico exigente. Cuidar el camión hoy es garantizar trabajo mañana.


