Uno de los problemas más comunes en el transporte de cargas en Argentina no es la falta de trabajo, sino trabajar mucho y ganar poco. Muchos camioneros aceptan viajes sin calcular bien los costos reales y terminan trabajando a pérdida sin darse cuenta.
Estos puntos clave ayudan a evitarlo.
1) Calcular el costo real por kilómetro
No alcanza con pensar solo en el gasoil. El costo real por kilómetro debe incluir:
- combustible,
- peajes,
- mantenimiento,
- cubiertas,
- seguros,
- impuestos,
- amortización del camión,
- y tiempo parado.
Si no sabés cuánto cuesta mover el camión un kilómetro, es muy difícil poner una tarifa correcta.
2) No aceptar viajes solo “por volver cargado”
Aceptar una carga mal paga solo para no volver vacío suele ser un error. Muchas veces ese viaje no cubre ni el desgaste del camión ni el tiempo invertido.
Volver vacío puede ser caro, pero volver perdiendo plata lo es más.
3) Diferenciar facturación de ganancia
Facturar mucho no significa ganar bien. Un viaje largo con mala tarifa puede dejar menos ganancia que uno corto y bien pagado.
Mirar siempre el resultado final, no solo el monto del flete.
4) Tener tarifas mínimas claras
Definir una tarifa mínima por kilómetro o por viaje ayuda a tomar decisiones rápidas y evita aceptar trabajos que no cierran.
Si un viaje no llega a ese mínimo, lo mejor es decir que no.
5) Usar plataformas y contactos confiables
Conseguir cargas a través de contactos claros o plataformas confiables reduce el riesgo de malos pagos y permite comparar mejor precios antes de aceptar un viaje.
6) Llevar un registro simple de cada viaje
Anotar kilómetros, gastos y tiempo de cada viaje permite ver con claridad qué trabajos convienen y cuáles no. No hace falta un sistema complejo: una planilla simple ya marca la diferencia.
Por qué este consejo es clave
En un contexto de costos altos y márgenes ajustados, cuidar la rentabilidad es tan importante como conseguir cargas. El camionero que conoce sus números puede trabajar menos horas y ganar mejor.


