El transporte de cargas en Argentina está viviendo cambios normativos clave con el objetivo de hacer la actividad más eficiente y menos burocrática para empresas y camioneros, según el último decreto nacional que rige desde finales de 2024 y sigue vigente en 2026. El nuevo marco busca simplificar requisitos de documentación y reducir trabas administrativas que históricamente complicaban el trabajo de choferes y transportistas.
Entre las principales medidas se destaca la eliminación de exigencias adicionales por parte de autoridades provinciales y municipales, lo que permite que los camioneros que realizan transporte de cargas interjurisdiccional no tengan que cumplir con normas locales distintas para circular. Esto apunta a agilizar la logística y disminuir costos operativos, un tema central para quienes hacen larga distancia o rutas interprovinciales.
El decreto establece criterios más claros sobre qué vehículos entran en la categoría de transporte de cargas, definiendo umbrales de capacidad de carga para la aplicación del régimen. Además, busca promover un mercado más competitivo y transparente para aprovechar al máximo la demanda de fletes y mejorar la eficiencia de todo el sistema de distribución.
Representantes del sector destacaron que estas medidas pueden ser beneficiosas para camioneros y empresas, permitiendo que se concentren en la operación diaria sin trámites innecesarios, aunque también remarcaron la importancia de una correcta implementación para evitar confusiones o malentendidos en las rutas.


