El Gobierno nacional definirá en los próximos días qué empresas competirán por cuatro nuevos corredores viales con peaje.
Las futuras concesiones abarcan más de 2.500 kilómetros de rutas nacionales y prevén la incorporación de nuevas cabinas de cobro.
La tercera etapa del proceso de privatización vial impulsado por el Gobierno nacional ingresó en su tramo decisivo y en los próximos días se conocerán las empresas interesadas en quedarse con cuatro nuevos corredores de rutas nacionales que atraviesan las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe, Córdoba y San Luis.
Se trata de los tramos denominados Mediterráneo, Puntano, Portuario Norte y Portuario Sur, que integran la llamada “Fase B” de la Etapa II de la Red Federal de Concesiones. En total, comprenden unos 2.557 kilómetros de rutas estratégicas para el transporte, la producción y la logística del país.
La apertura de ofertas está prevista para el próximo lunes mediante el sistema electrónico Contrat.Ar y, según trascendió, existiría un importante interés por parte de constructoras y grupos empresarios vinculados al negocio vial. Entre las firmas que analizarían participar aparecen nombres como Panedile, SACDE, Roggio, Helport, Rovella Carranza, Supercemento y CPC, entre otras.
Actualmente, los cuatro corredores cuentan con 10 estaciones de peaje operativas, aunque el nuevo esquema prevé sumar otras 16 cabinas cuando ingresen los futuros concesionarios privados. De concretarse el esquema proyectado, habrá un peaje aproximadamente cada 98 kilómetros promedio.
Uno de los puntos que más atención genera dentro del sector transportista es justamente el impacto económico que podrían tener las nuevas tarifas. Los pliegos establecen valores máximos para vehículos livianos que oscilan entre los $3.400 y los $4.705 por cabina, dependiendo del corredor.
El tramo Mediterráneo comprenderá sectores de las rutas nacionales 7 y 35, mientras que el Puntano abarcará parte de las rutas 193 y 8. En tanto, Portuario Norte incluirá trayectos de las rutas 9 y 33, y Portuario Sur cubrirá sectores de las rutas 9 y 188.
Además del cobro de peajes, las futuras concesionarias deberán ejecutar obras de puesta en valor, rehabilitación y mantenimiento integral de la infraestructura vial. Entre las exigencias figuran antecedentes mínimos de diez años en obras viales y niveles elevados de solvencia financiera.
Otro cambio importante será la implementación de “vías mixtas” en los peajes, combinando pago manual y automático. Según el esquema planteado, quienes no cuenten con TelePase podrían abonar tarifas hasta dos veces más altas.
La administración nacional ya concretó previamente otras concesiones viales durante el inicio de este año. Entre ellas, el corredor de la autovía del Mercosur sobre las rutas 12 y 14, además del puente Rosario-Victoria. Paralelamente, también avanza la adjudicación de otros corredores incluidos en etapas anteriores del plan.
Desde el sector logístico y camionero observan con atención cómo evolucionará este nuevo modelo de concesiones, especialmente por el impacto directo que tiene el estado de las rutas y el costo de los peajes sobre la actividad diaria del transporte de cargas.
La discusión no pasa únicamente por las tarifas, sino también por las obras prometidas y el mantenimiento de corredores fundamentales para la circulación productiva del país. En ese contexto, las próximas semanas serán claves para conocer qué empresas quedarán al frente de una parte importante de la infraestructura vial argentina.


