La recuperación de la Línea Urquiza comenzó a dar sus primeros pasos con una inversión superior a los 44 millones de dólares que busca mejorar la infraestructura ferroviaria en la región mesopotámica, aumentar la capacidad de transporte de cargas y fortalecer la integración logística con los países del Mercosur.
El proyecto, impulsado a través del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM) y ejecutado por Trenes Argentinos Cargas, contempla una serie de intervenciones estratégicas sobre la histórica traza ferroviaria que atraviesa Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes y Misiones. Las obras tendrán una duración estimada de tres años y apuntan a modernizar sectores clave para el movimiento de mercaderías en el noreste argentino.
Uno de los aspectos más relevantes de la iniciativa es la recuperación de la conexión ferroviaria internacional entre Paso de los Libres y la ciudad brasileña de Uruguaiana. Se trata de un enlace de enorme importancia para el comercio bilateral y para la consolidación de corredores logísticos dentro del Mercosur, especialmente para el transporte de productos agroindustriales, forestales e industriales.
Las tareas previstas incluyen la renovación de 140 kilómetros de vías entre Basavilbaso y Concordia, en Entre Ríos, donde también se construirá un nuevo puente metálico sobre el arroyo Las Canarias. A ello se sumarán mejoras en el tramo Virasoro-Posadas y en los accesos ferroviarios que permitirán fortalecer la vinculación internacional de la red.
Actualmente, las limitaciones de infraestructura condicionan la velocidad, la seguridad y la capacidad operativa del ferrocarril. Por eso, desde el sector consideran que la inversión permitirá reducir costos logísticos, mejorar los tiempos de traslado y ofrecer una alternativa más eficiente para el transporte de grandes volúmenes de carga.
La importancia de estas obras trasciende el ámbito ferroviario. Para las economías regionales de la Mesopotamia representan una oportunidad para ganar competitividad, facilitar el acceso a mercados internacionales y complementar el sistema de transporte terrestre que hoy depende en gran medida de la red vial.
Además, la mejora de la infraestructura ferroviaria se produce en un contexto donde la logística busca cada vez más alternativas que permitan optimizar recursos, disminuir costos operativos y reducir el impacto ambiental del transporte de cargas.
Con el inicio de la compra de materiales y la puesta en marcha de las primeras licitaciones, el proyecto comienza a tomar forma. La expectativa es que, una vez finalizadas las obras, la Línea Urquiza recupere parte de su protagonismo histórico y vuelva a consolidarse como un eje fundamental para la logística del Litoral y la conexión comercial entre Argentina y Brasil.


